5 ejercicios para el bloqueo creativo

Como hablamos en el post anterior, Cómo empezar a escribir, una de las sensaciones más comunes cuando es no saber cómo rellenar el folio en blanco. Este pánico se extrapola en una subestimación que comienza a retroalimentarse hasta llegar a incapacitar nuestra mente: bienvenido, síndrome del impostor.

¿Se puede salir de ese bloqueo? Por supuesto. Además de los pasos que ya hemos comentado, existen una serie de ejercicios. Eso sí, antes de llevarlos a cabo tienes que empezar por romper el muro que tu mente ha creado.

El resultado no es el primer objetivo

El requisito es interiorizar que no hay nadie vigilando lo que escribes. Desde esa liberación, deja fluir lo que pase por tu cabeza. El resultado no es el primer objetivo. El funcionamiento es como el de un entrenamiento físico, alguien que realiza ejercicios no empieza a levantar las pesas nada más entrar en el gimnasio, previamente hará una serie de calentamientos para ir entonando y preparando los músculos para su posterior trabajo. El cerebro funciona igual, en cuanto hayas arrancado con unas frases, irás notando que las siguientes casi se entablan solas.

Aun así, las ideas no siempre aparecen. Aquí entra la eterna pregunta: ¿la inspiración viene o se busca? Puede ser un poco de ambas, pero lo importante es ser conscientes de que existen mecánicas para trabajarla. Aquí tienes algunas formas de hacerlo:

ESCRITURA LIBRE

Es uno de los ejercicios más recurrentes. Por contradictorio que parezca, la eficacia de esta técnica es no saltarse una norma: no parar de escribir. Escoge un lugar tranquilo, en el que te sientas cómodo/a, piensa un tema y no pongas ningún tipo de freno al bolígrafo o las teclas. Olvida todas las pautas sintácticas o gramaticales. Encuentra el confort en lo arbitrario y no descartes ninguna idea, frase, palabra. Refleja, incluso, si no sabes cómo continuar. Todo vale.

La utilidad puede llegar a ser mayor si buscas la concreción. Es decir, si en lugar de un concepto más genérico como puede ser, por ejemplo, el verano, tratas de escribir de un momento específico como las pasadas vacaciones en Valencia, cada elemento estará mucho más conectado. El cerebro irá automatizando, cada vez más, la escritura y las frases y conceptos irán guardando más relación y sentido.

LISTA DE PALABRAS

El escritor Ray Bradbury contaba que una de sus rutinas matutinas era sentarse y elaborar un listado con sustantivos. Consiste en escribir tantos sustantivos como se te ocurran. Tu subconsciente hará que la relación entre ellos sea mucho más estrecha. Cuando termines, toma un breve descanso y lee lo que has escrito. Escoge el concepto que más llame tu atención y conviértelo en tu tema principal. Puedes, incluso, conservar ese listado y recurrir a él para sacar nuevos relatos.

PERSONAJES DE LA CALLE

Estás en la terraza de un bar y te llama la atención el señor que, con dificultad, camina con su bastón en una mano y el periódico y la correa de su perro en la otra, vive solo y no quiere renunciar a su paseo diario. Éste se cruza con una joven que saca un pequeño espejo del bolso y se coloca el pelo antes de entrar en la cafetería de la esquina, tiene una cita. Cerca de ella, un niño va de la mano de la que podría ser su abuela, salta cantando mientras ella se ríe.

¿Cuántas veces permaneces ensimismado/a mientras observas a la gente y, por qué no, juegas a inventar su vida? Si te pasa con frecuencia, solo tienes que volcar tus pensamientos al papel. Si no, coge un cuaderno, tu imaginación y complementa lo que ven tus ojos con posibles historias: ¿el chico que lloraba mientras hablaba por teléfono acababa de suspender un examen? ¿quizás no pudo estudiar porque compagina la universidad con un trabajo?

Encadena preguntas y tu historia empezará a tomar forma. Puede aprender a realizar una ficha a un personaje , que es de gran utilidad para la construcción del mismo.

JUEGA CON TU INFANCIA

Desde los recuerdos también se pueden forjar tramas. Intenta viajar en el tiempo, traslada tu mente a tu habitación y recupera aquello con lo que pasabas horas jugando. ¿Quién te lo regaló? ¿Lo llevabas siempre contigo? ¿Se rompió? Cuenta la historia de esa muñeca o esa bici que tanto deseabas y cómo fue el día en que la conseguiste, o cuenta cómo anhelabas que alguien te la regalara y ese día nunca llegó.

Saca el doble de partido a este flashback y da la vuelta a tu recuerdo: Recuerda lo triste que estabas después de suspender el examen de matemáticas, cómo al llegar a casa encontraste el plato de comida que más odias y, para rematar, tu hermano se comió las últimas galletas que quedaban. Sin embargo, esa misma noche, en la televisión pusieron tu película favorita y te quedaste dormido/a en el sofá mientras tu madre hacía cosquillas en el pelo. Revive una anécdota que empezó de un modo y terminó con otra emoción diferente. Ponle palabras.

En el siguiente vídeo, el escritor Enrique Paez explica cómo nutrir la escritura desde los recuerdos.

LA HISTORIA DEL DÍA

Esta práctica hace las veces de diario. Poner palabra a nuestras propias vivencias no solo funciona como canal de emociones, sino que puede ser una fuente de inspiración. Escribir es sentir y, cuanto más vínculo estableces a lo que te late, cuanto más agudices tu capacidad de identificar tus sentimientos, más se reforzará su sensibilidad para poder construir historias.

Redactar estas escenas que forman parte de tu día a día sirve, además, para agudizar tu memoria, captar imágenes y entornos y, por tanto, construir y describir mejores escenarios y personajes.

La importancia de un buen entorno

Aunque no todo el mundo se inspira del mismo modo, el entorno tiene una gran responsabilidad a la hora de escribir. Busca un sitio tranquilo, ajeno a distracciones. Este momento es introspectivo. Construye tu paz. La luz natural es una gran aliada y, quizás, puedes empezar a entrar en ambiente con algo de música. Aunque esto sea muy particular, esta es una de mis listas favoritas para teclear.

2 Comentarios
  • Patricia Sánchez
    Publicado a las 14:59h, 17 noviembre Responder

    Muy buenos consejos para los que somos escritores principiantes 😆
    Pondré en práctica lo de escuchar música mientras escribo a ver si me funciona.

    • M. Precan
      Publicado a las 00:02h, 19 noviembre Responder

      Mil gracias por leerme, Patricia. Espero que te sean de utilidad! Yo alterno escribir con música o con silencio, según me encuentre en cada momento.

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